Su mensaje suena a texto extranjero
El lector chino busca unas señales de confianza que las marcas extranjeras suelen relegar a un segundo plano: la trayectoria del fundador, las certificaciones obtenidas, los logotipos de los socios o los premios recibidos. Un redactor chino sabe en qué orden disponerlas para que la página retenga la atención de quien la lee.